miércoles, 28 de octubre de 2020

02/10 - Periodistas. (YuixHinata)

- Sonría joven... Sera la portada por ese Home run. - No, no... otra vez, había prohibido esto en la entrevista. - ¡Por aquí! - Hinata se puso de pie pero el flash logro alcanzarlo antes de que pudiera darse la vuelta; lo mismo de siempre una vez mas, un pequeño mareo que lo hacia tambalear y perder la visión, visión que se veia ocupada por aquellas piernas con mallas negras recorriendo su mente, los pasos de la mujer sincronizaban con los latidos que podía sentir en su oído todo aquello finalizaba con la voz de la mujer, un susurro que en aquel vacío silencio se escuchaba como un grito.

- No dejes que se desmaye. - alguien soltó.

- Es tarde. - Dijo alguien mas, Hinata aunque incapaz de ponerse de pie o siquiera dar una respuesta podía escucharles. - Llévate a el periodista.

- Sacare a todos, no quiero mas incidentes. - Los periodistas escucharon el comunicado para entonces dejar la habitación entre quejas, Hinata intento con todas sus fuerzas negar pero fue ignorado, en este momento le hubiese gustado responder mas preguntas, ser participativo, el medio al fin estaba aceptándolo junto a sus logros. - Los periodistas pueden ser bastante inoportunos.

- Haremos otra entrevista... ¿Deberíamos ir al hospital? - El chico entreabrió los ojos y ambos agentes se miraron preocupados. - ¿Estas bien?

- Su piel esta palida... llamare una ambulancia. 

Hinata negaba aunque nadie le prestaba atención y su visión aun era borrosa, los latidos se intensificaban y podía sentirlos resonar en sus oídos, eran pesados y claros, al cabo de minutos o quizás segundos pudo tomar asiento pero todo el esfuerzo que le había tomado fue en vano, un equipo de paramédicos entro y lo subió a una camilla dura y fría. 

Con el ruido y movimiento confirmo que se encontraba dentro de la ambulancia. 

- ¿Esta bien? - Dijo la voz de un hombre. 

- Lo esta... según lo que me dice puede ser un episodio como efecto de algún trauma. 

- Sufrió un accidente hace unos años... lo atropellaron. - Dijo su agente. 

- Debe ser eso. - El hombre aclaro su garganta. - Como enfermeros podemos recomendarle a algún especialista pero no es nuestro deber, solo nos ocuparemos de revisar su estado de salud físico. 

Hinata intento sentarse pero la mano de una mujer lo detuvo. - No. - le dijo y sintió un escalofrió. - Descansa. - se obligo a cerrar los ojos aun cuando su cuerpo se sentía alterado y débil, no había caso en luchar por ser parte de la conversación, el camino al hospital era corto y serian los exámenes de siempre. 

A mitad de la noche Hinata camino con cuidado por los pasillos del hospital, al parecer la anemia había regresado y con ello las alucinaciones, o quizás estas ultimas debido a tantas medicinas en los últimos años, sus pasos eran pesados, estaba harto de lo mismo, nunca podía disfrutar de la victoria como el resto de los chicos del equipo.

- ¡Home run señoras y señores, cada día que pasa no dejan de sorprendernos estos novatos!

- ¡Así es... Hideki Hinata resulto ser un chico bastante talentoso... ¿Qué nos tendrá preparado para esta tempor-! - El televisor resonaba en aquella pequeña sala de espera y solo una chica era quien disfrutaba de la repetición del partido de ayer, en el que el equipo de Hinata salió victorioso. El chico sonrió, habían dicho su nombre en televisión.

- Fue... - el chico aclaro su garganta. - todo un desafío. - Si la chica era un fan no había nada de malo en saludarla, un autógrafo o quizás una fotografía.

La silla de la chica giro automáticamente, revelando un cuerpo pequeño y delgado, un rostro familiar y una sonrisa. - ¿Encontrarme? Pero si ni siquiera salgo de aquí. 

- Yui... - Hinata sonrió, sintiendo como su corazón daba un vuelco. - No te reconocí sin tus mallas. - fue todo lo que se le ocurrió decir antes de acercarse. 


 

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